El proyecto secreto que pudo cambiar la guerra: Project Pluto

Orígenes en la Guerra Fría

Durante los años 50, en pleno pulso entre EE.UU. y la Unión Soviética, la Fuerza Aérea de EE.UU. (US Air Force) junto a la US Atomic Energy Commission (AEC) iniciaron el programa conocido como Project Pluto, cuyo objetivo era desarrollar un misil de crucero nuclear: el llamado SLAM (Supersonic Low Altitude Missile) que usaría un motor ramjet nuclear para volar a Mach 3 bajo la cubierta del radar, con capacidad de lanzar múltiples armas nucleares y un alcance prácticamente ilimitado.

El motor ramjet nuclear (es decir, un reactor que calienta aire que circula a alta velocidad) permitía en teoría vuelos prolongados, maniobrables, a baja cota, lo cual lo convertía en una pesadilla defensiva.

Técnica, diseño y prototipos

Los reactores Tory II-A y Tory II-C

El proyecto generó dos motores exitosos en banco de pruebas:

Tory II-A: primer ensayo en mayo de 1961.

Tory II-C: versión más potente; en 20 de mayo de 1964 alcanzó 461 MW en pruebas en Jackass Flats, Nevada.

Proyecto pluto

Especificaciones que asustan

Velocidad prevista: Mach 3 a baja altitud.

Alcance teórico: decenas de miles de kilómetros (una cifra citada frecuentemente: más de 180 000 km) si el motor funcionaba sin interrupción.

Plenamente nuclear: el reactor quedaría sin blindaje significativo (dado que no había tripulación) lo cual implicaba un riesgo de contaminación masiva.

Por qué el concepto era tan extremo

El SLAM estaba diseñado para volar bajo, evadir radares de la época, y si se desplegaba eficazmente, casi eliminaría la capacidad de defensa aérea del adversario. Además, su reactor sin blindaje implicaba que su simple trayectoria causaría radiación intencionada sobre territorio enemigo, lo que lo convertía en un arma de disuasión absoluta.

Suspensión del programa

A pesar de los éxitos en banco de pruebas, el programa fue cancelado el 1 de julio de 1964. ¿Por qué?

La tecnología de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) había avanzado más rápido de lo previsto, ofreciendo un camino más barato y seguro.

Las implicaciones medioambientales y éticas del motor nuclear sin blindaje resultaban inaceptables incluso en plena Guerra Fría.

Se requerían costosas pruebas de vuelo y el Congreso limitó los fondos.

El legado: ¿un arma imposible o un antecedente inquietante?

Influencia en otros programas

Aunque nunca se desplegó, Project Pluto inspiró conceptos posteriores, como los misiles nucleares rusos contemporáneos (por ejemplo el 9M730 Burevestnik) que exploran la idea de propulsión nuclear para alcanzar alcances amplios.

Misil nuclear burevestnik

Conspiraciones y “qué hubiera sido”

Para los amantes de las conspiraciones: ¿y si EE.UU. hubiera desplegado SLAM? Algunos historiadores plantean que estaríamos ante una era nuclear aún más devastadora. La idea de un misil que lanza bombas, sigue volando bajo el radar y luego detona su propia carga nuclear, suena apocalíptica.

Riesgos reales y lecciones

La radiación provocada por su trayectoria lo hacía inviable en territorio propio o aliado.

La velocidad Mach 3 y altitudes muy bajas generaban presiones térmicas brutales (piel del misil a 500 °C, presión sonora de 162 dB).

Éticamente, implicaba enviar un “reactor nuclear volando” sobre territorio enemigo sin control, lo que llevó a debates sobre el fin justificable.

Conclusión

Project Pluto es un testimonio de hasta dónde llegó la imaginación humana —y el miedo de la Guerra Fría— en armas estratégicas. Un proyecto radical que, pese a su cancelación, dejó una huella en la historia de armamento: un cohete nuclear supuestamente invencible, diseñado para volar bajo el radar con un reactor al rojo vivo en su interior. Igual que muchas ideas de aquella época, la técnica lo hizo posible, pero la ética, el ambiente y la geopolítica lo hicieron inviable.

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