Bashar al-Assad: del oftalmólogo al dictador respaldado por Rusia e Irán
1. Orígenes y ascenso inesperado
Bashar Hafez al-Assad nació el 11 de septiembre de 1965 en Damasco, Siria. Era el segundo hijo del presidente Hafez al-Assad. Su hermano mayor, Basil, estaba destinado a heredar el poder, pero murió en un accidente automovilístico en 1994. Esto cambió drásticamente su destino.
Originalmente entrenado como oftalmólogo, Bashar estudió en la Universidad de Damasco y luego hizo una estancia médica en Londres. Cuando su hermano falleció, fue llamado a regresar a Siria, ingresó a la academia militar y fue preparado para suceder a su padre.
En julio de 2000, tras la muerte de Hafez, Bashar asumió la presidencia. A pesar de expectativas iniciales de reformas bajo su imagen “moderna”, pronto su gobierno reafirmó los rasgos autoritarios del régimen.
2. El régimen sirio bajo Assad: represión, guerra civil y supervivencia

Desde el inicio de su mandato, Bashar consolidó el poder mediante los aparatos estatales de seguridad, el Ejército y la inteligencia, manteniendo el estilo autoritario de su padre.
2.1 La respuesta a la Primavera Árabe (2011)
Las protestas en Siria en 2011 fueron respondidas con dureza: bombardeos, uso de bombas de barril, asesinatos de disidentes y, según múltiples fuentes occidentales, ataques con armas químicas. El conflicto derivó en una sangrienta guerra civil que involucró múltiples actores regionales e internacionales.
2.2 El régimen se aferra: estrategia de supervivencia
Con el avance de los rebeldes, Assad dependió abiertamente de apoyo militar extranjero. Rusia e Irán se convirtieron en sus principales respaldos.
Durante la guerra civil, Rusia desplegó fuerzas directas en 2015, ejecutando campañas aéreas en apoyo del gobierno sirio.
Irán, por su parte, movilizó recursos sustanciales, personal del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria (IRGC) y milicias afiliadas (como las fuerzas Fatemiyoun) para sostener al régimen.
3. Alianzas estratégicas: Rusia e Irán
3.1 Rusia: la gran apuesta militar
Rusia mantuvo desde antes del conflicto una relación estratégica con Siria, control naval en Tartús, apoyo diplomático, y veto en la ONU.
Con la guerra civil, ese vínculo se intensificó: Rusia utilizó sus capacidades aéreas, inteligencia y logística para fortalecer al régimen.
3.2 Irán: el brazo islámico del régimen
La cooperación Siria-Irán es de vieja data. Durante el conflicto, Irán apoyó militarmente con tropas, entrenamiento, armas y milicias shiíes.
Irán financió y organizó la National Defense Forces (NDF), milicias locales bajo supervisión de la IRGC, que complementaron al ejército sirio.
Este eje Siria-Irán-Rusia fue denominado parte del “Axis of Resistance”, con intereses compartidos contra la influencia occidental e israelí en la región.
4. Intereses ocultos, finanzas secretas y redes del poder
4.1 Movimientos de efectivo hacia Rusia
Entre 2018 y 2019, el régimen Assad envió cerca de US$ 250 millones en efectivo a Moscú, usando aviones para trasladar billetes en medio de sanciones. Este movimiento reveló la dependencia financiera del régimen sirio hacia Rusia.
4.2 Enriquecimiento del círculo íntimo
El poder sirio se convirtió en un sistema patrimonial donde aliados, miembros familiares y estructuras del régimen se beneficiaron de contratos de reconstrucción, comercio de petróleo, recursos minerales y contratos públicos opacos.
4.3 Soberanía limitada
Al permitir presencia militar y contratos estratégicos con Rusia e Irán, el régimen Assad fue perdiendo autonomía: decisiones cruciales quedaron condicionadas por intereses exteriores.
5. Caída final, exilio y legado incierto
5.1 Rebelión, asalto a Damasco y huida

El 8 de diciembre de 2024, fuerzas rebeldes capturaron Damasco sin resistencia aparente, y Bashar al-Assad huyó a Rusia.
Algunos analistas plantean que Rusia e Irán ya no podían sostenerlo debido al desgaste militar, los costos y los cambios estratégicos.
5.2 Impacto regional y vacío de poder
Con la caída de Assad, Rusia e Irán sufren reveses estratégicos: pierden influencia directa en el Levante y foro diplomático en Siria.
El nuevo régimen interino en Siria pretende reorientarse hacia Occidente, levantar sanciones y redefinir relaciones exteriores tras décadas de aislamiento.
6. Conclusión
La biografía de Bashar al-Assad es también la historia de un Estado atrapado entre el poder, la dependencia externa y la violencia institucional. De oftalmólogo a dictador, su régimen sobrevivió gracias a alianzas militares rusas e iraníes, finanzas opacas y mecanismos sistemáticos de represión. La caída del régimen marca el fin de una era, pero deja un país devastado por años de guerra y un legado lleno de interrogantes sobre la reconstrucción y control político futuro.
Fuentes Consultadas
Al Jazeera — “Analysis: Al-Assad’s fall …”
Wikipedia — Iran–Syria relations
Carnegie Endowment — “Why Did Iran Allow Bashar al-Assad’s Downfall?”
Bic-RHR — The Syrian-Iranian Nexus: Strategic Cooperation
Wikipedia — Foreign involvement in the Syrian civil war
Council on Foreign Relations — Syria’s War and the Descent Into Horror
Wikipedia — Iranian intervention in the Syrian civil war
FT / The Guardian — noticias sobre transferencias de efectivo y caída del régimen
