Fanny Kaplan: biografía completa de la mujer acusada de intentar asesinar a Lenin
En agosto de 1918, un atentado a tiros casi acaba con la vida de Vladímir Ilich Lenin. La mujer detenida minutos después, Fanny Kaplan, se convertiría en una de las figuras más enigmáticas y controvertidas de la historia soviética. Su nombre quedó ligado para siempre a un crimen del que, más de un siglo después, aún no se sabe con certeza si realmente fue culpable.
Esta es la historia —marcada por la pobreza, la radicalización política, el terrorismo revolucionario, la cárcel zarista y un juicio inexistente— de la mujer que, según la versión oficial, estuvo a punto de cambiar el curso de la Revolución rusa.

¿Quién fue realmente Fanny Kaplan? Los orígenes de una figura envuelta en sombras
Feiga Jaimovna Roidman —conocida como Fanny Kaplan— nació en 1890 en el seno de una familia judía pobre del Imperio ruso, probablemente en Volinia (actual Ucrania). Como muchos judíos del imperio, vivió desde niña la discriminación, la inestabilidad política y la represión de las autoridades zaristas.
Kaplan no recibió una educación formal avanzada. Sin embargo, desde joven demostró un fuerte carácter político, absorbido por el turbulento ambiente de una Rusia que se dirigía hacia el colapso.
El salto al radicalismo: los Socialistas Revolucionarios
En su juventud entró en contacto con el movimiento de los Socialistas Revolucionarios (SR), uno de los grupos más activos y violentos de la oposición al zar. Su facción más extrema —los Eseristas de Combate— era conocida por sus atentados selectivos contra ministros, gobernadores y altos mandos.
Para Kaplan, que había vivido la represión en carne propia, el terrorismo político parecía una vía legítima de cambio.
El atentado de Kiev (1906): prisión, ceguera y tortura

En 1906, con apenas 16 años, Kaplan fue detenida en Kiev acusada de participar en la preparación de un atentado con bomba contra un funcionario zarista. Aunque su implicación directa nunca fue demostrada, el régimen necesitaba culpables.
Fue condenada a cadena perpetua de trabajos forzados, la pena habitual para terroristas políticos.
La cárcel de Akátui: un infierno que marcó su destino
En la prisión de Akátui, en Siberia Oriental, Kaplan sufrió:
torturas
aislamiento
trabajos extremadamente duros
pérdida progresiva de visión hasta quedar prácticamente ciega
Allí pasó más de una década. Muchos historiadores consideran este periodo clave para entender su fragilidad física y psicológica en 1918.
La revolución de 1917 y la liberación: una nueva Rusia, viejas heridas

La Revolución de Febrero de 1917 permitió la liberación de miles de presos políticos, entre ellos Fanny Kaplan. Salió de prisión casi ciega, con secuelas permanentes y un profundo resentimiento hacia cualquier forma de autoritarismo.
Fue acogida por círculos revolucionarios que la veían como una mártir del movimiento SR.
La ruptura entre bolcheviques y socialistas revolucionarios
Aunque ambos grupos colaboraron inicialmente, Lenin y los bolcheviques abandonaron cualquier alianza tras tomar el poder en Octubre. Los SR, que se oponían al Tratado de Brest-Litovsk con Alemania, fueron ilegalizados.
Este enfrentamiento sentó el contexto perfecto para el atentado que estaba por venir.
30 de agosto de 1918: el atentado contra Lenin en la fábrica Michelson
El 30 de agosto de 1918, Lenin salió de dar un discurso en la fábrica Michelson, en Moscú. Al dirigirse hacia su vehículo:
Sonaron varios disparos.
✔ Lenin cayó herido de gravedad.
✔ Una mujer fue detenida en el acto.
✔ Su nombre: Fanny Kaplan.
Según la versión oficial, Kaplan se acercó a Lenin y le disparó con un revólver Browning. Fue detenida sin intentar huir.
Sin embargo… nada estaba tan claro.
¿Fue realmente Kaplan? Las inconsistencias del caso
🧩 1. Kaplan estaba casi ciega
Muchos testigos señalaron que Kaplan no podía ver lo suficiente como para disparar con precisión, especialmente a una distancia de varios metros.
🧩 2. El arma no coincidía
El arma vinculada al atentado no tenía huellas de Kaplan y no había evidencia directa de que ella la hubiera disparado.
🧩 3. Los testigos ofrecieron versiones confusas
Varias personas afirmaron haber visto un hombre, no una mujer, entre los tiradores.
🧩 4. No hubo juicio ni investigación formal
Kaplan fue ejecutada tres días después, sin juicio, sin defensa y sin que se presentara prueba alguna.
🧩 5. El contexto político favorecía un culpable simple
El atentado sirvió a los bolcheviques para justificar:
el Terror Rojo,
la persecución sistemática de los SR,
la eliminación de rivales internos.
Muchos historiadores creen que Kaplan fue usada como chivo expiatorio.
La confesión: ¿espontánea o forzada?
Según el relato bolchevique, Kaplan confesó:
> “Yo disparé a Lenin porque traicionó la revolución.”
Pero no existe documento original, ni transcripción oficial, ni ningún registro independiente.
Los testimonios proceden únicamente de fuentes del gobierno, en un clima de purgas y represión.
Esto ha llevado a historiadores contemporáneos a dudar de su veracidad.
La ejecución secreta de Kaplan: un final sin huellas
El 3 de septiembre de 1918, sin juicio, sin audiencia pública y sin testigos independientes, Kaplan fue ejecutada en un patio del Kremlin. Su cuerpo fue incinerado y sus restos esparcidos en secreto.
Lenin sobrevivió, pero nunca volvió a recuperar la salud.
El atentado marcó el inicio del Terror Rojo, que dejó miles de muertos.

¿Heroína, víctima o terrorista? El legado imposible de Fanny Kaplan
La figura de Kaplan continúa siendo un rompecabezas. Existen tres interpretaciones principales:
1. La versión oficial soviética:
Kaplan fue una terrorista SR que quiso asesinar a Lenin por motivos ideológicos.
2. La visión revisionista:
Kaplan era una revolucionaria debilitada física y mentalmente, utilizada como chivo expiatorio para justificar la represión bolchevique.
3. La hipótesis conspirativa:
El atentado podría haber sido obra de facciones internas o de opositores más influyentes, y Kaplan simplemente estaba en el lugar equivocado.
No hay pruebas concluyentes para ninguna versión.
Conclusión: la historia irresuelta de Fanny Kaplan
Más de cien años después, el caso Kaplan continúa sin resolverse. La escasez de documentos, la ejecución sin juicio y el contexto de violencia política hacen imposible reconstruir la verdad con certeza absoluta.
Lo que sí es seguro es que la figura de Fanny Kaplan se ha convertido en uno de los grandes misterios de la Revolución rusa, un símbolo ambivalente entre:
idealismo revolucionario,
manipulación política,
y la falta absoluta de garantías en tiempos de guerra.
Una mujer que, real o no, quedó para siempre asociada al intento de asesinato que pudo cambiar la historia del siglo XX.

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